Tan barranquillero como que nació en la carrera Primavera entre las calles Cisneros y San José del tradicional Barrio Abajo; sin embargo, Rafael Mejía Romani, considerado por muchos especialistas como el compositor romántico más importante de Colombia, paradojicamente no comenzó su excelsa obra musical con los ritmos caribeños, sino con dos de los más representativos estandartes de la música del interior del país: el bambuco y el pasillo.
Reconozco que en mis inicios no dominaba otra cosa que no fuera bambuco o pasillo. El porro o el bolero no entraban en mi repertorio, y a los 16 años era un tiplista consumado que estuvo a punto de viajar a Nueva York a grabar con la cantante Sarita Herrera .
Esta y otras facetas en la vida artística de esta gloria de la música colombiana, fueron conocidas el miércoles pasado en la tertulia musical del caribe colombiano, que organizó Comfamiliar del Atlántico a través de su Centro de Documentación Musical del río Magdalena en convenio con la Universidad del Atlántico.
Mejía Romani fue el invitado especial a este acto, en el que se conmemoraron los cincuenta años de una de sus más grandes composiciones, el porro Paisaje, con versión original del Trío Los Románticos, del cual hacía parte el propio Mejía, y que luego popularizara a ritmo de orquesta la Billo s Caracas Boys en la voz de Cheo García.
Hay que ver el mar/ hay que ver el mar/ hay que ver ver mar cuando baña la ribera/ como besa la playa/ como besa la playa/ como besa la playa y luego se le aleja/ todos son encantos/ todos son encantos/ todos son encantos de la tierra mía…
Otros arreglos del mismo tema se conocieron con la orquesta de Rafael de Paz con la internacional barranquillera Carmencita Pernett, el cubano Bebo Valdés, Los Isleños y Claudia de Colombia.
Su trayectoria musical comienza a los trece años, cuando acompañaba a su padre Francisco Javier Mejía De la Hoz en el conjunto Remembranza.
En 1940 conformó su primer dueto llamado Sentimiento Colombiano, en el que interpretó fundamentalmente música del interior. De esa época surgieron melodías como Arroyito campesino, Donde canta el ruiseñor, Triste sin ti, Esta es Colombia, entre otras.
Una de las grandes satisfacciones que me dio hace algunos años esta música, fue la invitación a Palacio del entonces presidente Belisario Betancur, quien me confesó que Arroyito campesino le traía nostalgia de su infancia en Amagá, donde lo escuchaba con frecuencia .
A pesar de esta tendencia su sentimiento caribeño no demoró en aflorar, e inspirado en Carmiña Rosanía, quien en 1955 fue elegida por el Atlántico virreina nacional de la belleza en Cartagena, compuso su primer porro, Carmiña.
La grabación original la hizo Aníbal Velásquez y el tema se convirtió en el éxito bailable de los carnavales de 1956, cuando la misma Carmiña fue nombrada reina de las festividades. Luego Billo reciclaría el tema y lo lanzaría nuevamente al estrellato.
Rafael Mejía Romani se especializó en componer temas para las reinas, además de Carmiña están Adelita, en honor a Adela Segovia; y el más grande de sus éxitos en este renglón, Cumbia sobre el mar, dedicado a Marta Ligia Restrepo, coronada en 1962 reina nacional en Cartagena.
Una vez me quedé/ ay dormido en la playa/ y allí yo soñé/ que del cielo bajaba/ un enjambre de estrellas y la luna plateada…. Sobre el mar divisé/divisé una cumbiamba/ que al sonar de tambores sobre el agua danzaban/ las parejas estrellas por espermas llevaban/ carrusel de colores parecía la cumbiamba/ era la Marta la reina, que mi mente soñaba…
Como detalle particular esta canción es poco conocida con su nombre original, la gente de la guardia vieja , como diría don Marco T. Barros Ariza, la identifica más como Marta la reina y Carrusel de colores.
Mejía Romani conformó el llamado grupo del Chop Suey, un restaurante de comida china de la calle 72 con carrera 49, donde confluían los artistas de la época y que se constituyó por muchos años en el epicentro romántico y serenatero de la ciudad.
Allí estuve reunido con artistas de la talla de Lucho Gatica, Toña La Negra, Felipe Pirela, Johnny Albino, el Trío Los Diamantes, Los Panchos, quienes cada vez que visitaban la ciudad me mandaban a llamar , recordó emocionado.
En un momento de la tertulia el moderador Mariano Candela le lanzó el calificativo del compositor romántico más importante de Colombia , lo cual nos remitió a una respuesta que Rafael Mejía le entregó sobre la misma referencia a Alvaro Ruiz Hernández en su libro Personajes y episodios de la canción popular.
Tonterías, ni yo ni nadie puede decir eso. Quien más quien menos tiene su obra que lo ha inmortalizado. Tendríamos que convocar un jurado como el de San Remo que de ese título .
El maestro en estos momentos lleva una vida apacible, rodeado de su esposa Ramonita Padilla y de sus tres hijos, Ricardo, Ana y Astrid, quienes afirman que aunque dada la calidad de su obra no ha sido recompensado económicamente como correspondía, fue la música las que les ha permitido llevar un hogar digno.
La tertulia se cerró con la música del Trío Serenata de Angel Monsalvo y Guillermo Argote, reforzado en la primera voz con Pedro Osorio, del Trío Los Osorios. El homenajeado no se pudo contener y al escuchar sus canciones se integró al grupo a cantar y a tocar la guitarra, en medio de la celebración del auditorio.